El presidente Nayib Bukele aseguró que ningún integrante de pandillas será beneficiado con una salida de prisión mediante el mecanismo de revisión de casos anunciado por su Gobierno, aunque abrió la posibilidad de que algunos colaboradores accedan al Plan Cero Ocio y reduzcan su tiempo de condena tras una evaluación individual.
Durante una conferencia de prensa junto a la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, el mandatario explicó que el sistema penitenciario salvadoreño tiene registrados 10,629 reclusos clasificados como colaboradores de pandillas. De ese universo, estimó que alrededor del 50 % podría ser considerado para ingresar al programa, siempre que cumpla con los criterios que establezcan las autoridades.
Bukele enfatizó que no se trata de conceder un beneficio general ni de liberar automáticamente a miles de personas. Según explicó, primero se determinará el grado de colaboración que tuvo cada detenido y, a partir de esa revisión, se definirá quiénes podrían optar a una reducción de condena mediante actividades penitenciarias.
El gobernante distinguió entre quienes pertenecen formalmente a una pandilla o cumplen funciones dentro de su estructura y quienes, sin ser miembros reconocidos, colaboraron con sus operaciones. En el primer grupo incluyó a los llamados postes, encargados de vigilar los movimientos de las autoridades; los chequeos, que también desempeñan tareas de vigilancia, y los gatilleros, vinculados con actividades violentas.
“Ningún poste, ningún chequeo, ningún gatillero […] nunca van a salir libres”, sostuvo Bukele, al reiterar que su Gobierno no contempla conceder ese beneficio a quienes considera integrantes de las estructuras criminales.
Para ilustrar la diferencia entre ambas categorías, el presidente describió el caso de una persona que aceptó guardar una bolsa que un pandillero le entregó temporalmente y que contenía armas o drogas. Aunque reconoció que esa conducta amerita una sanción penal, señaló que también deben examinarse las condiciones sociales y de seguridad en las que ocurrieron los hechos.
El mandatario argumentó que durante años las pandillas ejercieron control sobre comunidades salvadoreñas y que esa realidad debe tomarse en cuenta al analizar determinados expedientes. No obstante, insistió en que la revisión no equivale a declarar inocentes a quienes colaboraron con esas organizaciones.
La medida propuesta se apoyaría en el Plan Cero Ocio, que busca incorporar a los reclusos a actividades laborales y productivas dentro del sistema penitenciario. Bukele sostuvo que, en lugar de que una persona permanezca durante años en prisión sin un proceso de rehabilitación, el programa podría contribuir a su reinserción y permitirle reducir su condena si cumple las condiciones correspondientes.
El anuncio plantea interrogantes sobre los requisitos que deberán cumplir los potenciales beneficiarios, la forma en que se comprobará su nivel de participación y los mecanismos de supervisión que acompañarían la aplicación del programa. El presidente no precisó durante su intervención cuándo concluirá la revisión ni cuándo podrían comenzar a otorgarse estos beneficios.
La discusión se produce en el contexto de la política de seguridad implementada desde 2022 bajo el régimen de excepción, que permitió al Gobierno realizar detenciones masivas en su ofensiva contra las pandillas. La estrategia ha sido reconocida por la reducción de la violencia homicida reportada por las autoridades, pero también ha recibido cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos por denuncias de detenciones arbitrarias y vulneraciones al debido proceso.
Bukele, por su parte, defendió la necesidad de mantener penas severas para los integrantes de las estructuras criminales y recordó que las reformas aprobadas en abril de 2026 incorporaron la cadena perpetua para determinados delitos. Su aclaración busca establecer una diferencia entre quienes, según el Gobierno, formaban parte de las pandillas y quienes habrían colaborado con ellas sin pertenecer formalmente a esas organizaciones.



