¡Yandel prendió el Cuscatlán! El “Sinfónico” puso a bailar a El Salvador

Por Diego Escalante y Karen Elías

¡El Cuscatlán se convirtió en una discoteca gigante!

Yandel llegó la noche del viernes a El Salvador con su espectáculo “Yandel Sinfónico” y, según los organizadores, lo hizo con casa llena.

A las 10:00 de la noche en punto, el artista puertorriqueño apareció vestido completamente de rojo y arrancó una noche en la que el reguetón y los sonidos de una orquesta se mezclaron para poner a cantar y bailar a miles de salvadoreños.

Yandel no le bajó el ritmo ni un momento.

Sonaron algunos de los grandes clásicos de su época junto a Wisin, además de éxitos de su carrera como solista: “Abusadora”, “Reguetón en lo Oscuro”, “Te Siento”, “Noche de Sexo”, “El Teléfono”, “Mirala Bien”, “Rakata”, “Algo Me Gusta de Ti”, “Me Estás Tentando” y “Yandel 150”, entre muchos otros.

La diferencia estuvo en los arreglos: los conocidos temas urbanos fueron acompañados por la Orquesta Filarmónica de El Salvador, creando una combinación poco común entre música clásica, reguetón y perreo.

¡Yandel y Gadiel juntos otra vez!

Una de las sorpresas de la noche llegó cuando Yandel llamó al escenario a su hermano Gadiel.

Los dos se unieron para interpretar “La Pared”, uno de esos momentos que hicieron viajar al público a los años de la vieja escuela del reguetón.

Pero la sorpresa no terminó ahí.

En medio del espectáculo, la Orquesta Filarmónica de El Salvador tomó protagonismo y sorprendió al público con dos piezas muy queridas por los salvadoreños: “Adentro Cojutepeque” y “El Carnaval de San Miguel”.

La reacción fue inmediata: el público ovacionó a la Filarmónica mientras los sonidos de estas emblemáticas canciones salvadoreñas llenaban el Cuscatlán.

Yandel también tuvo palabras para sus seguidores salvadoreños. El artista agradeció la fidelidad que le han demostrado durante todos estos años y aseguró sentirse cómodo con esta propuesta que mezcla sus canciones con la música sinfónica.

Y así transcurrió la noche: Yandel no soltó el acelerador y mantuvo encendido el Cuscatlán de principio a fin.

Y hubo otro detalle que muchos seguramente agradecieron: esta vez la lluvia no apareció para arruinar la fiesta, como ocurrió durante su primera presentación en el país.

Al final, entre clásicos de la vieja escuela, nuevos éxitos, una aparición sorpresa de Gadiel y una Filarmónica que puso el toque salvadoreño, quedó una pregunta entre los asistentes:

¿Fue esta la mejor presentación de Yandel en El Salvador?

Para muchos, definitivamente sí.