Distribuidora Salvadoreña presentó una nueva generación de destilados súper premium admirados por el mundo

Toda gran historia comienza con una decisión. La de Distribuidora Salvadoreña (DISAL) comenzó cuando asumió un desafío que transformaría su estrategia de negocio: demostrar que El Salvador tiene la capacidad de desarrollar destilados súper premium capaces de competir entre los mejores del mundo.

La apuesta se construyó sobre décadas de experiencia en la industria, el conocimiento del mercado y el respaldo técnico de Inversiones Montecarlo, su planta de producción; esta suma sentó las bases para el origen de Vodka Mizata y Ron de Autor, dos marcas concebidas para representar distintas expresiones de la identidad salvadoreña y proyectarlas con orgullo para competir en los mercados más exigentes del mundo.

Ese compromiso recibió un importante reconocimiento internacional durante el San Francisco World Spirits Competition 2026, uno de los certámenes más prestigiosos de la industria, donde Vodka Mizata obtuvo la Doble Medalla de Oro y Ron de Autor la Medalla de Plata, tras ser evaluados mediante catas a ciegas por un jurado internacional de expertos.Más que premiar a dos marcas, este resultado confirmó que la calidad, la innovación y la capacidad productiva salvadoreña pueden competir exitosamente en las categorías más exigentes de la industria mundial.

Durante la presentación oficial, los representantes de DISAL destacaron que este hito marca el inicio de una nueva etapa para ambas marcas y para la industria nacional, al contribuir al posicionamiento de El Salvador como un país capaz de desarrollar destilados súper premium con identidad propia y estándares de clase mundial. “Desde el inicio estuvimos seguros de que El Salvador tenía el talento, la experiencia y la capacidad para desarrollar marcas capaces de competir en el segmento más exigente de la industria mundial de destilados. Los reconocimientos obtenidos por Vodka Mizata y Ron de Autor respaldan una apuesta construida con disciplina, innovación y excelencia. Más que un reconocimiento para nuestras marcas, representan una oportunidad para seguir proyectando todo aquello de lo que El Salvador es capaz», expresó José Mayorga, Director General Corporativo de SALICOR, grupo al que pertenecen DISAL e Inversiones Montecarlo.

Aunque nacieron bajo un mismo propósito empresarial, cada marca expresa un territorio propio y una manera distinta de contar la historia de El Salvador.
Vodka Mizata captura la esencia del pacífico salvadoreño y la transforma en una propuesta contemporánea que refleja sofisticación, hospitalidad y un estilo de vida inspirada en la ola perfecta y en la libertad que ofrece el mar, dos atributos de uno de los mayores patrimonios naturales del país.

Ron de Autor, por su parte, convierte el arte salvadoreño en una experiencia sensorial. Esta marca celebra el legado del maestro Fernando Llort, cada edición es un homenaje a la creatividad, la identidad y la riqueza cultural de El Salvador.

Ambas marcas cuentan con el respaldo de Inversiones Montecarlo, la planta productora de DISAL, cuya trayectoria de más de cinco décadas, sus procesos certificados internacionalmente y su experiencia en la elaboración de destilados con estándares globales, constituyen la base técnica que hizo posible desarrollar productos capaces de competir por mérito propio en escenarios internacionales.»

Cada reconocimiento internacional es el resultado de años de trabajo, rigurosidad en nuestros procesos y una búsqueda permanente de la excelencia. En DISAL estamos seguros de que las grandes marcas se construyen con una estrategia de largo plazo, altos estándares de calidad y un compromiso constante con la innovación. Hoy celebramos la confirmación de que El Salvador tiene la capacidad de crear marcas admiradas por el mundo», destacó Edgar Benítez, Gerente General de Distribuidora Salvadoreña.

La presentación oficial de Vodka Mizata y Ron de Autor marcó el inicio de una estrategia orientada a consolidar ambas marcas como referentes de la nueva generación de destilados súper premium hechos en El Salvador y, al mismo tiempo, fortalecer el prestigio del país como origen de productos que combinan excelencia, autenticidad e innovación.