El futuro de Tom Hardy dentro de Tierra de mafia (MobLand) parece haberse complicado definitivamente. Aunque durante meses se especuló con la continuidad del actor en el drama criminal producido por Guy Ritchie, distintos medios estadounidenses aseguran ahora que Hardy no regresará para una eventual tercera temporada de la serie y que su salida estuvo marcada por tensiones internas, conflictos creativos y problemas de comportamiento durante el rodaje.
La noticia comenzó a circular luego de que Variety confirmara, a través de fuentes cercanas a la producción, que Hardy quedó fuera del proyecto tras la filmación de la segunda temporada, que concluyó en marzo. Según esas versiones, el actor habría tenido varios enfrentamientos con el productor ejecutivo Jez Butterworth, con ejecutivos de 101 Studios y con otros integrantes del equipo. Aunque Paramount+ todavía no anunció oficialmente una tercera temporada, las fuentes coinciden en que Hardy ya no forma parte de los planes futuros de la ficción.
Tierra de mafia se convirtió rápidamente en una de las apuestas más fuertes de Paramount+ dentro del género policial. Creada por Ronan Bennett y escrita junto a Butterworth, la serie sigue a la poderosa familia criminal Harrigan, encabezada por Conrad y Maeve Harrigan, interpretados respectivamente por Pierce Brosnan y Helen Mirren. Hardy tenía uno de los roles centrales: Harry Da Souza, un “solucionador de problemas” que operaba como mano derecha y ejecutor de la organización mafiosa.
Desde el momento de su estreno, en 2025, se convirtió en un éxito. Según cifras difundidas por Paramount+, el episodio debut alcanzó 2,2 millones de reproducciones globales y se convirtió en el lanzamiento más visto de una serie original de la plataforma. El elenco coral —que también incluye a Paddy Considine, Joanne Froggatt, Lara Pulver y Jasmine Jobson— fue uno de los elementos más celebrados por la crítica, junto con el tono oscuro y estilizado característico de las producciones asociadas a Ritchie.
Sin embargo, detrás de escena la situación habría sido mucho más caótica. Un informe publicado por Puck News sostiene que Hardy llegaba reiteradamente tarde a las grabaciones durante la segunda temporada y que cuestionaba constantemente los guiones. Las mismas fuentes afirman que el actor modificaba diálogos, improvisaba escenas y mostraba incomodidad con el carácter coral de la serie, molesto por compartir demasiado protagonismo con figuras como Mirren o Brosnan.


