El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, inauguró este martes el nuevo Complejo de la Fiscalía General de la República, una obra con la que el Gobierno busca fortalecer el sistema judicial y continuar la estrategia de seguridad que ha impulsado durante los últimos años.
Durante el acto oficial, realizado junto al fiscal general Rodolfo Delgado, Bukele aseguró que el país ha entrado en una nueva etapa enfocada no solo en combatir la violencia, sino también en reforzar la ley y el orden.
“Debemos convertirnos en un país de ley y orden”, expresó el mandatario, al señalar que, tras la reducción de homicidios y el combate a las pandillas, ahora el reto es enfrentar delitos como hurtos, estafas, corrupción, evasión fiscal y contaminación ambiental.
El nuevo edificio de la Fiscalía está ubicado en la urbanización Santa Elena, en Antiguo Cuscatlán, y comenzará a atender al público a partir del próximo 23 de mayo, según informaron las autoridades. La infraestructura busca modernizar las operaciones fiscales, agilizar investigaciones y brindar mayores capacidades técnicas al sistema judicial salvadoreño.
Durante su discurso, Bukele afirmó que en el pasado las pandillas llegaron a controlar gran parte del territorio salvadoreño, creando lo que describió como un “gobierno paralelo”. El mandatario sostuvo que las políticas de seguridad implementadas por su administración permitieron recuperar el control estatal y reducir drásticamente los índices de violencia en el país.
Por su parte, Delgado destacó la coordinación entre las instituciones del Gabinete de Seguridad y aseguró que los resultados alcanzados “no tienen precedentes” en la historia reciente de El Salvador. Además, indicó que la nueva sede permitirá fortalecer el trabajo investigativo y ofrecer una respuesta más rápida a la ciudadanía.
La inauguración ocurre en medio de la continuidad del régimen de excepción, medida impulsada por el Gobierno desde marzo de 2022 como parte de la denominada guerra contra las pandillas, estrategia que ha sido respaldada por altos niveles de popularidad, aunque también ha generado cuestionamientos de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.


