Campaña colectiva para rescatar a Spirit Airlines supera los 300 millones de dólares en promesas

Foto tomada de Spirit Airlines

La inesperada caída de Spirit Airlines ha provocado una reacción sin precedentes en redes sociales y entre miles de viajeros en Estados Unidos. Una campaña de financiación colectiva denominada “Spirit 2.0” ya supera los 300 millones de dólares en promesas de apoyo económico, con el objetivo de comprar y relanzar la aerolínea bajo un modelo de propiedad comunitaria.

La iniciativa fue impulsada por el creador de contenido y actor de voz Hunter Peterson, quien lanzó la propuesta horas después de que Spirit Airlines anunciara el cierre definitivo de sus operaciones el pasado 2 de mayo. Lo que comenzó como una idea viral en TikTok terminó convirtiéndose en un movimiento masivo respaldado por cientos de miles de personas.

Según reportes recientes, las cifras de promesas económicas han crecido rápidamente en pocos días. Inicialmente, el proyecto registró alrededor de 23 millones de dólares en aportes simbólicos de más de 36 mil personas, luego ascendió a 88 millones y posteriormente superó los 200 millones de dólares en pledges o compromisos no vinculantes.

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La campaña busca replicar el modelo de propiedad comunitaria utilizado por el equipo de fútbol americano Green Bay Packers, donde miles de personas poseen participaciones simbólicas y participan en decisiones importantes. Peterson asegura que la intención es evitar que fondos de inversión privados adquieran los restos de la aerolínea y, en cambio, devolver el control “a los pasajeros y trabajadores”.

El sitio oficial del movimiento, llamado “Let’s Buy Spirit”, propone que cualquier persona pueda convertirse en copropietaria mediante aportes mínimos desde 45 dólares, equivalente al precio promedio de un boleto de la aerolínea. Aunque hasta ahora el dinero no ha sido transferido oficialmente y las contribuciones son únicamente compromisos de intención, el fenómeno ha generado enorme atención mediática y debate en redes sociales.

Spirit Airlines cerró operaciones tras varios años de dificultades financieras, intentos fallidos de fusión y problemas derivados del aumento en los costos operativos y del combustible. El cierre afectó aproximadamente a 17 mil empleados y dejó varados a miles de pasajeros dentro y fuera de Estados Unidos.

Expertos de la industria consideran poco probable que una campaña ciudadana logre reunir el capital necesario para relanzar una aerolínea de gran escala, ya que la operación requeriría miles de millones de dólares y complejos procesos regulatorios. Sin embargo, el caso ya es considerado uno de los movimientos de crowdfunding más llamativos vinculados al sector aeronáutico en los últimos años