Sin precisiones sobre el final de la guerra en Medio Oriente, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que el Pentágono solicitó al Congreso más de US$200.000 millones adicionales para financiar el conflicto, una cifra que plantea interrogantes en el Poder Legislativo. Pese a ello, el presidente Donald Trump descartó este jueves el envío de tropas estadounidenses a la región.
“No voy a enviar tropas a ningún sitio”, sostuvo Trump, en medio de la incertidumbre internacional sobre el futuro del conflicto en Medio Oriente, que en las últimas horas evidenció una fuerte escalada marcada por ataques cruzados contra instalaciones energéticas en el Golfo Pérsico.
“Si fuera así, desde luego no se lo diría. Pero no voy a enviar tropas. Haremos lo que sea necesario para mantener el precio [por el petróleo]”, destacó el mandatario en la Casa Blanca durante una reunión en el Despacho Oval con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi.
De este modo, el mandatario descartó cualquier envío de tropas a Medio Oriente, una definición que contrasta con la postura oscilante que ha mostrado a lo largo del conflicto. Sus declaraciones sobre el desenlace de la guerra han ido variando, lo que alimenta la incertidumbre.
Más financiación
En simultáneo, Hegseth encabezó una conferencia de prensa desde el Pentagono en la que insistió en que la ofensiva avanza según lo previsto, si bien evitó dar precisiones sobre el final del conflicto con Irán. En cambio anunció que el Gobierno envió al Congreso una nueva de gasto para el financiamiento de la guerra. “Se necesita dinero para matar a los malos”, manifestó Hegseth al ser consultado sobre la cifra trascendida de US$200.000 millones.
Debate en el Congreso
Si bien la Cámara de Representantes y el Senado están controlados por el Partido Republicano del presidente, muchos de los legisladores más conservadores también son halcones fiscales, con poca inclinación al gasto ya sea en operaciones militares u otros asuntos.

