
Por Liset Orellana, Corresponsal de Prensa en EE.UU
Washington DC.- En una de las escaladas militares más grandes de los últimos años, el Gobierno de los Estados Unidos, bajo el liderazgo del presidente Donald J. Trump, inició la llamada “Operación Epic Fury” contra el régimen de Irán. La ofensiva, realizada en conjunto con fuerzas de Israel y apoyada por aliados regionales, busca neutralizar lo que Washington describe como una amenaza inmediata para la seguridad global.
Según el comunicado oficial de la Casa Blanca, la operación fue autorizada tras años de tensiones, en los que Irán fue acusado de: Desarrollar un programa nuclear con posibles fines bélicos, ampliar su arsenal de misiles balísticos, respaldar grupos terroristas en múltiples regiones y amenazar abiertamente a ciudadanos y tropas estadounidenses y de aliados.
La ofensiva militar se describe como precisa y abrumadora, enfocada en destruir capacidades clave del régimen, desde misiles hasta redes terroristas vinculadas a Teherán, en lo que EE. UU. califica como un esfuerzo por garantizar la seguridad nacional y mundial.
Qué ha ocurrido en el terreno?
Las operaciones comenzaron con ataques aéreos coordinados con Israel el 28 de febrero de 2026, apuntando a estructuras militares y capacidades estratégicas iraníes. Según reportes internacionales:
- Se habrían atacado cientos de objetivos militares dentro de Irán.
- Informes sugieren que el líder supremo iraní, Ayatollah Ali Jameneí, murió en los bombardeos.
- Estados Unidos confirmó bajas de sus propias tropas en el conflicto.
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Reacción y respuesta de Irán
El régimen iraní ha rechazado tajantemente abrir negociaciones con Washington y ha respondido con ataques con drones y misiles contra bases y territorios en Israel, así como contra intereses occidentales en varios países del Golfo. Esta escalada ha convertido al conflicto en uno de carácter regional, con escenarios de tensión en lugares como Bahréin, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos.
La Casa Blanca y varios líderes políticos estadounidenses describen la operación como un paso indispensable para impedir que Irán desarrolle armas nucleares y para frenar su influencia militar en Medio Oriente. Legisladores respaldan las acciones como una demostración de fuerza para proteger aliados como Israel y asegurar la estabilidad regional.
La ofensiva contra Irán ya ha tenido repercusiones:
- Temores sobre la seguridad de rutas petroleras clave como el Estrecho de Ormuz.
- Alzas en los precios del petróleo a nivel mundial.
- Críticas diplomáticas de varios países y organismos internacionales que piden moderación y resolución pacífica.
- Advertencias sobre una posible guerra más amplia si no se controla la escalada.
La Operación Epic Fury representa uno de los mayores actos militares recientes liderados por los Estados Unidos, con objetivos declarados de cortar de raíz las amenazas estratégicas de Irán. Mientras el Gobierno estadounidense afirma que los esfuerzos diplomáticos fueron exhaustivos antes de recurrir a la fuerza, muchas naciones y organismos continúan llamando a un cese de hostilidades y a evitar una conflagración mayor en Medio Oriente.
