La superestrella colombiana Shakira puso punto final a su histórica residencia de conciertos en El Salvador, que se realizó en el Estadio Nacional Jorge “El Mágico” González de San Salvador y marcó un hito sin precedentes para el país en el ámbito musical, turístico y económico.
Según autoridades salvadoreñas y datos oficiales, la serie de cinco conciertos agotados convocó a más de 145,000 espectadores a lo largo de las cinco noches del evento, consolidándose como uno de los espectáculos más grandes jamás realizados en el país.
La ministra de Turismo reportó que este fenómeno generó un impacto económico estimado en cerca de $55 millones de dólares, impulsado por la llegada de miles de visitantes extranjeros, el elevado nivel de ocupación hotelera, el consumo en restaurantes, transporte y otros servicios vinculados al turismo.
La residencia de Shakira con su tour «Las mujeres ya no lloran» se convirtió en un imán para turistas centroamericanos y de otros países. Solo Guatemala aportó más de 30,000 visitantes, mientras que cientos de viajeros llegaron desde Honduras, Nicaragua, Costa Rica, México y Estados Unidos, según el reporte oficial de asistencia.
Durante el primer fin de semana de conciertos, más de 60,000 turistas arribaron especialmente desde países vecinos, lo que provocó una ocupación hotelera del 100% en San Salvador y zonas aledañas.
Derrama económica y empleo
El efecto de la residencia no solo se sintió en el turismo: el evento generó aproximadamente 11,000 empleos directos e indirectos, dinamizando sectores como seguridad, logística, hospedaje, gastronomía y comercio.
Las autoridades destacan que muchos visitantes extendieron su estadía para conocer puntos turísticos del país, desde el Centro Histórico de San Salvador hasta playas como La Libertad, aprovechando su viaje para combinar música con turismo.
El cierre de la serie de conciertos de Shakira no solo representa un logro artístico, sino también una inyección histórica a la economía local y al posicionamiento de El Salvador como destino turístico internacional. Analistas y promotores esperan que este tipo de eventos siente las bases para que otros espectáculos de gran magnitud elijan al país como sede en el futuro.

