El impactante show de Bad Bunny en el entretiempo del Super Bowl

LA NACION

Si año tras año el show musical de entretiempo del Super Bowl despierta una gran curiosidad en el público y en la prensa estadounidense, este año ese interés se disparó por las nubes.

Es que, más allá de que las puestas y los shows que se presentan históricamente suelen orbitar entre la prolijidad aséptica y el escándalo controlado, esta vez los ojos del mundo estaban puestos en la performance del artista convocado, pero también en lo que tenía para decir.

Es que ese artista, Bad Bunny, no solo es uno de los más vendedores a nivel local y global, sino que se convirtió desde hace un tiempo en el portador de una de las voces más críticas a la gestión del presidente estadounidense Donald Trump, sobre todo del accionar de ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), una agencia federal creada en 2003 bajo el Departamento de Seguridad Nacional que se encarga, con métodos cuestionados en todo el mundo, de gestionar la detención y deportación de extranjeros.

“La noche pasada no pude dormir pensando en mi espectáculo”, reconoció el artista en una conferencia de prensa realizada en San Francisco, donde se lleva a cabo el evento. Y en ese contexto, llegó este domingo, en el que los Patriots de Nueva Inglaterra se enfrentaron a los Seattle Seahawks. Y, por supuesto, la esperada actuación del puertorriqueño.

Si bien el cantante intentó mantener el misterio sobre lo que presentaría sobre el escenario, durante la transmisión del evento deportivo adelantaron que no estaría solo. Dos estrellas lo acompañarían: Ricky Martin y Lady Gaga, otras dos personalidades de la música que también se manifestaron en contra de los operativos de ICE.

El show comenzó a las 22:20, hora argentina, con los acordes de “Titi me preguntó”, de su álbum Un verano sin ti. Vestido íntegramente de blanco, el artista comenzó a recorrer la inmensa estructura. Luego, con algunas estrellas de origen latino como Jessica Alba, Karol G, Cardi B y Pedro Pascal sobre el escenario, comenzó a cantar “Yo perrero sola” y “Voy a llevarte para P.R.”. Después, sorprendió a todos con un popurrí de canciones de puertorriqueños, como “Gasolina”, de Daddy Yankee. “Mi nombre es Benito y hoy estoy aquí en el Super Bowl porque nunca dejé de creer en mí”, expresó el cantante antes de que las cámaras mostraran a una pareja en medio de su ceremonia de casamiento y apareciera Lady Gaga interpretando “Die With Smile”, en versión salsa.

Tras la presentación de la primera gran invitada de la noche, comenzó a sonar “Baile inolvidable” y luego “NUEVAYoL”, de su último disco, Debí tirar más fotos. Y con el segundo gran invitado, Ricky Martin, cantando “Lo que le pasó a Hawaii”, uno de los temas con más contenido político del último álbum de Bad Bunny, Debí tirar más fotos, comenzó un nuevo tramo en el que el puertorriqueño celebró a su tierra natal.