Se retiró Aaron Ramsey, el jugador “maldito” del fútbol: por qué con cada gol vino una muerte

La Nación

Hay muchas supersticiones en el mundo del fútbol. Están quienes juegan siempre con el mismo par de medias o de ropa interior para no romper la cábala, o los que antes del partido salen a la cancha a comer caramelos.

Cada uno hace lo que cree necesario para ganar. Pero también están aquellos cuyas acciones repercuten fuera del campo de juego. Aaron Ramsey, de carrera en el Cardiff, Arsenal y Juventus, terminó siendo el protagonista de su propia maldición. Y es que los aficionados notaron que cada vez que marcaba un gol, una persona famosa fallecía. Al principio parecía una mera coincidencia, pero después terminó convirtiéndose en prácticamente una leyenda urbana.

Esta semana, el galés anunció, a sus 35 años, su retiro del fútbol profesional y fue difícil pasar por alto la lista de personas que murieron cada vez que gritó: “¡Gol!“.

Para buscar los orígenes de “la maldición de Ramsey”, hay que remontarse al 14 de octubre de 2009, cuando el galés anotó su primer gol con su seleccionado en un partido contra Liechtenstein en la fase de grupos de las eliminatorias UEFA para el Mundial 2010. Dos días después, murió el periodista español especializado en básquet Andrés Montes, a los 53 años. En aquel momento esto fue solo un detalle, pero con el correr de los años se volvió una coincidencia difícil de ignorar.

Osama bin Laden murió el 2 de mayo de 2011 y un día antes, Ramsey marcó en el 1-0 con el Arsenal en condición de local frente al Manchester United. Steve Jobs falleció el 5 de octubre de ese mismo año, tres días después de que el galés marcara el único gol para su equipo en la derrota frente al Tottenham. El 11 de febrero de 2012 fue parte de la victoria ante el Sunderland y unas horas más tarde el mundo lloró la muerte de Whitney Houston.

El rumor empezó a tener cada vez más fuerza cuando famosísimas personalidades de Hollywood murieron justo en la misma época en la que Ramsey marcaba goles. El actor Robin Williams y el cantante David Bowie fallecieron el 11 de agosto de 2014 y el 10 de enero de 2016, respectivamente. Un día antes de las mencionadas fechas, el futbolista había anotado para los Gunners.