Melania Trump niega una relación cercana con Jeffrey Epstein: “Las mentiras que me vinculan con él deben terminar hoy mismo”

Foto de la primera dama de Estados Unidos

Melania Trump ha salido a la palestra para aclarar que las acusaciones que la vinculan con Jeffrey Epstein son falsas y que se trata de intentos deliberados para socavar su reputación. En una rueda de prensa desde la Casa Blanca, la primera dama de Estados Unidos ha indicado que nunca tuvo «una relación» con el pedófilo condenado por delitos sexuales a menores, y que no fue él quien le presentó a su marido, Donald Trump, el presidente de EEUU que durante años mantuvo una estrecha relación con el financiero y cuyo nombre aparece citado miles de veces en los papeles del caso.

«Nunca he sido amiga de Epstein», ha dicho la ex modelo eslovena. «No soy una víctima de Epstein. Nunca tuve conocimiento alguno de los abusos de Epstein contra sus víctimas«, añadió. «Nunca estuve involucrada en ninguna capacidad. No fui partícipe».

La tercera mujer de Trump sí ha reconocido que se movió en los mismos círculos sociales que el pederasta, fallecido en prisión en agosto de 2019 tras ahorcarse. También, que asistía a las mismas fiestas que Epstein «de vez en cuando» y que compartió tiempo con el financiero en Nueva York y Palm Beach, dos de los lugares donde Epstein tenía residencias y donde abusó sexualmente de menores durante décadas.

Se refirió, además, a los correos electrónicos que intercambió con Ghislaine Maxwell, la ex pareja de Epstein y su principal colaboradora en la trama de explotación de menores.

«¡Querida G! ¿Cómo estás? Qué buena historia sobre JE en la revista NY. Te ves estupenda en la foto», le había escrito Melania Trump a Maxwell. «Sé que estás muy ocupada volando por todo el mundo. ¿Qué tal estuvo Palm Beach? No veo la hora de ir para allá. Llámame cuando estés de vuelta en Nueva York. ¡Pásalo de maravilla! Con cariño, Melania».

Trump describió esos emails como «correspondencia casual» con la mujer condenada a 20 años de prisión por tráfico sexual de menores. Todo ello envuelto en una aura de misterio que ha desatado todo tipo de especulaciones en Washington sobre los verdaderos motivos de la eslovena para dar una rueda de prensa desde la Casa Blanca sobre este escabroso asunto, desvinculándose de una forma tan explícita de Epstein.

No es, además, la primera vez que ha movido ficha en torno al caso. En octubre de 2025, la Primera Dama amenazó con demandar por 1.000 millones de dólares a Michael Wolff, el periodista conocido por sus libros sobre el entorno de Trump, tras asegurar que fue Epstein quien le presentó a su marido y que volaron juntos en el Lolita Express, como se conoce el jet privado del pederasta.

«Desde hace años circulan en las redes sociales imágenes y declaraciones falsas sobre Epstein y sobre mí», afirmó Melania Trump. «Tengan cuidado con lo que creen: estas imágenes e historias son completamente falsas». Añadió que no es «testigo, ni figuro como testigo, en relación con ninguno de los crímenes de Epstein. Mi nombre nunca ha aparecido en documentos judiciales, declaraciones de víctimas ni entrevistas del FBI en torno al caso Epstein», señaló.

La eslovena de 55 años aprovechó su intervención para pedir una audiencia en el Congreso para las víctimas de Epstein. «Hago un llamamiento al Congreso para que proporcione a las mujeres que han sido víctimas de Epstein una audiencia pública centrada específicamente en las supervivientes, y para que estas víctimas tengan la oportunidad de testificar bajo juramento ante el Congreso con el poder del testimonio jurado», ha dicho. «Todas y cada una de las mujeres deberían tener su día para contar su historia en público, si así lo desean».