El Salvador confirmó este jueves 11 casos de sarampión, en medio de un contexto regional marcado por el repunte de esta enfermedad altamente contagiosa, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar la vigilancia epidemiológica y los llamados a la vacunación.
Durante una conferencia de prensa, el ministro de Salud, Francisco Alabi, informó que todos los contagios detectados hasta la fecha son importados, es decir, adquiridos fuera del territorio nacional, descartando así la existencia de transmisión comunitaria en el país.
De los 11 casos confirmados, ocho pacientes ya fueron dados de alta y tres permanecen hospitalizados —entre ellos un bebé de seis meses y sus padres— aunque en condición estable y fuera de peligro, según detallaron las autoridades.
El Ministerio de Salud también mantiene bajo monitoreo a cerca de 200 personas que han tenido contacto con los casos positivos, como parte de un cerco epidemiológico que se extiende durante 21 días, período en el que puede manifestarse la enfermedad.
Las autoridades atribuyen la detección temprana de los casos a la activación de equipos de respuesta rápida desplegados en distintos puntos del país, lo que ha permitido contener el riesgo de propagación interna.
El repunte de casos ocurre en un escenario internacional complejo. De acuerdo con datos de la Organización Panamericana de la Salud, América ha experimentado un aumento significativo de contagios en 2026, con brotes activos en países como Estados Unidos, México y Guatemala, este último vinculado directamente con la mayoría de los casos detectados en El Salvador.
En México, por ejemplo, el brote ha alcanzado miles de casos y decenas de fallecimientos, evidenciando el impacto de la disminución en las coberturas de vacunación en los últimos años.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que puede provocar complicaciones graves, especialmente en niños no vacunados. Ante este panorama, el Ministerio de Salud ha reiterado el llamado a completar los esquemas de vacunación, especialmente en menores de edad, como principal medida de prevención.
Pese a la alerta regional, las autoridades insisten en que la situación en el país se mantiene bajo control, aunque bajo vigilancia constante para evitar que los casos importados deriven en transmisión local.

