Basura en San Salvador: campaña apela a la conciencia… y advierte multas

Foto publicada por la cuenta Desechos Sólidos de la Alcaldía de San Salvador

La Alcaldía de San Salvador ha intensificado su estrategia de concientización ciudadana con una serie de publicaciones en redes sociales que buscan frenar una de las problemáticas más visibles de la capital: el manejo inadecuado de los desechos sólidos.

Bajo mensajes como “La ciudad que querés ver, empieza con lo que hacés hoy” y “No es cuestión de más limpieza, es cuestión de conciencia”, la comuna insiste en que mantener limpia la ciudad no depende únicamente del servicio de recolección, sino del comportamiento diario de los ciudadanos.

La campaña también ha tomado un tono más directo. En un video difundido por el alcalde Mario Durán, se muestran imágenes de personas tirando basura en la vía pública mientras se recuerdan los horarios establecidos para la recolección. El mensaje es contundente: “Los buenos salvadoreños no ensucian”.

Más allá del llamado moral, la normativa municipal respalda estas acciones con sanciones económicas. De acuerdo con la Ordenanza para la Convivencia Ciudadana, tirar basura en lugares no autorizados puede acarrear multas que van desde $51 hasta $900 para personas naturales, y hasta $2,200 en el caso de empresas o instituciones.

La ley también contempla sanciones menores —entre $15 y $50— para quienes arrojen desechos desde vehículos, así como multas más severas si la infracción afecta ríos, drenajes o el medio ambiente.

Las autoridades municipales han reiterado que estas medidas no buscan únicamente castigar, sino generar un cambio de cultura en la población. En ese sentido, el Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) y las instancias municipales están habilitadas para recibir denuncias ciudadanas y aplicar las sanciones correspondientes.

La apuesta de la alcaldía es clara: combinar presión social, exposición pública y sanciones económicas para modificar hábitos arraigados. Sin embargo, el reto sigue siendo grande, en una ciudad donde el problema de la basura no solo es operativo, sino también cultural.