
La misión Artemis II de la NASA marcó un hito en la exploración espacial al convertirse en el vuelo tripulado que ha llegado más lejos de la Tierra en toda la historia, superando un récord que se mantenía desde 1970 con el Apolo 13.
Durante su maniobra alrededor de la Luna, la nave Orion alcanzó una distancia aproximada de 252,756 millas (más de 406 mil kilómetros), superando por más de 4,000 millas el registro anterior.
La hazaña ocurrió en el punto más lejano de la trayectoria, justo cuando la nave pasaba por la cara oculta de la Luna, un momento en el que también se registró una breve pérdida de comunicación con la Tierra, tal como estaba previsto en la misión.
Un vistazo inédito a la cara oculta de la Luna
Además del récord de distancia, la tripulación logró observar y documentar zonas de la cara oculta de la Luna que nunca antes habían sido vistas directamente por seres humanos en estas condiciones. Los astronautas captaron imágenes de cráteres antiguos, formaciones geológicas y fenómenos como un eclipse solar desde el espacio profundo.
Este sobrevuelo lunar, que duró varias horas, permitió recopilar datos clave para futuras misiones, en especial aquellas que buscan establecer una presencia humana sostenida en la superficie lunar.
Artemis II es la primera misión tripulada que viaja alrededor de la Luna en más de cinco décadas y forma parte del programa Artemis de la NASA, cuyo objetivo es regresar astronautas al satélite natural y preparar el camino hacia misiones a Marte.
El logro no solo representa un avance tecnológico, sino también un momento simbólico para la exploración espacial moderna, al demostrar que la humanidad vuelve a adentrarse en el espacio profundo con nuevas capacidades y ambiciones.
