Teresa Aranguez
Noelia dice adiós a la vida. Dos años después de iniciar su solicitud y tras un largo enfrentamiento judicial con su padre, a la joven española de 25 años con paraplejia, se le practicará la eutanasia.
Su decisión pone fin a un proceso que ella misma ha descrito con crudeza. «No puedo más con esta familia, con los dolores, con todo lo que me atormenta en la cabeza, con lo que he vivido», expresó en una entrevista con el programa español Y ahora Sonsoles, de Antena 3. Unas palabras con las que deja clara su determinación de acabar con una vida que define repleta de un gran sufrimiento, tanto físico como emocional.
A pesar de los intentos legales de su padre por evitar este desenlace, la justicia ha aceptado su petición. La voz y deseo de Noelia ha sido más fuerte que todo lo demás. «No tengo ganas de nada, ni de salir ni de comer. Dormir se me hace muy difícil, tengo dolores físicos diarios», expresó al programa de Sonsoles Ónega.
Su parálisis física que la mantiene en una silla de ruedas no es lo único que la ha empujado a tomar esta decisión. Su historia personal está marcado por múltiples episodios difíciles. Desde una infancia complicada tras la separación de sus padres hasta su paso por un centro tutelado, maltrato psicológico por parte de su abuela paterna y años de tratamiento psiquiátrico. También relató haber sufrido agresiones sexuales y llevado a cabo varios intentos de suicidio fallidos.
Uno de ellos, en octubre del 2022, cambió su vida para siempre. Tras lanzarse desde un quinto piso, sobrevivió, pero quedó con una lesión medular irreversible que le provocó paraplejia y fuertes dolores neuropáticos. Desde entonces, su día a día ha estado condicionado por el dolor constante y la falta de movilidad. Esta situación reforzó su decisión de solicitar la muerte asistida, un proceso que inició formalmente en abril de 2024 y que fue aprobado meses después por el organismo correspondiente.
El camino judicial no fue sencillo. La intervención de su padre logró paralizar la eutanasia en el último momento, dando paso a un proceso inédito en España. Pero Noelia se mantuvo firme en su voluntad y denunció presiones para desistir. Finalmente, la justicia aprobó su decisión, considerando que tenía plena capacidad para decidir. Así expresó su alivio. «Por fin lo he conseguido, por fin podré descansar», dijo tras esta larga batalla legal.
En sus últimas horas, Noelia ha querido despedirse de quienes la rodean, pero con una decisión que no tiene marcha atrás: afrontar el momento final en soledad. «Quiero estar sola en la habitación, morir sola». Ha cuidado al detalle ese momento y cómo ha de ser: «Quiero morirme guapa. Me voy a poner el vestido más bonito que tenga, quiero maquillarme, para estar guapa», agregó.


