La OTAN activa un ambicioso plan militar en el Ártico y Rusia eleva la tensión con una dura advertencia

Un militar danés en Nuuk, Groenlandia - Créditos: @Evgeniy Maloletka (Evgeniy Maloletka)

LA NACION

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) puso en marcha este miércoles un ambicioso programa militar denominado Centinela Ártico, orientado a reforzar la presencia y la capacidad defensiva de la alianza en el extremo norte del planeta, en un contexto de creciente competencia estratégica en la región. La iniciativa se anuncia apenas un mes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generara tensiones diplomáticas dentro del bloque al aludir públicamente a la posible anexión de Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca y miembro clave del entramado atlántico.

El plan funcionará como un marco de coordinación para distintos ejercicios nacionales ya previstos en la zona, entre ellos Resistencia Ártica, de Dinamarca, y Respuesta Fría, de Noruega. Por el momento no contempla el despliegue permanente de fuerzas multinacionales bajo mando directo de la organización, aunque la supervisión estratégica recaerá en el comando aliado con sede en Norfolk, Virginia. El objetivo declarado es contrarrestar la creciente influencia de Rusia y China en el Ártico, región de alto valor geopolítico y ambiental.

El comandante supremo aliado en Europa, el general estadounidense Alexus Grynkewich, sostuvo que la iniciativa reafirma el compromiso de defensa colectiva de la OTAN y subrayó la necesidad de preservar la estabilidad en el Alto Norte. En un comunicado, la organización destacó que la coordinación militar garantizará que la zona permanezca “segura y estable”.

La reacción de Moscú fue inmediata. El Kremlin advirtió que adoptará medidas “técnico-militares” si Occidente incrementa su presencia en la isla. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó ante el Parlamento que cualquier capacidad militar que apunte hacia territorio ruso recibirá una respuesta proporcional. Según el funcionario, el reciente despliegue de pequeños contingentes europeos es consecuencia directa de las declaraciones de Trump sobre Groenlandia.

“Evidentemente, si se da una militarización de Groenlandia y la creación de capacidades militares que apunten a Rusia, responderemos con las medidas adecuadas, incluyendo medidas técnico-militares”, advirtió Lavrov en un discurso al Parlamento ruso.

En paralelo, el Reino Unido anunció que duplicará en tres años su contingente en Noruega hasta alcanzar los 2000 efectivos, como parte del refuerzo regional. La posibilidad de que un aliado plantee la anexión de un territorio perteneciente a otro miembro sacudió a la organización de 32 países. En las capitales europeas confían en que Centinela Ártico y los canales diplomáticos abiertos permitan encauzar la tensión y que la OTAN vuelva a concentrar sus esfuerzos en su principal desafío estratégico: la guerra de Rusia en Ucrania.