El Juzgado de Paz de Pasaquina determinó el jueves que el hondureño Santiago Zúñiga Cruz, ampliamente conocido en redes sociales como el “Apóstol Santiago” o “Apóstol Chago”, y su acompañante Lidia Saharay Maldonado Matute continuarán el proceso penal en prisión provisional, tras ser acusados del delito de tráfico ilegal de personas en perjuicio de un adolescente.
La resolución fue dictada durante la audiencia inicial llevada a cabo en dicho tribunal, luego de que la Fiscalía General de la República presentara el requerimiento judicial. La defensa y la parte fiscal expusieron sus argumentos ante el tribunal, que decidió mantener la detención preventiva de ambos imputados mientras continúa la etapa de investigación formal.
La detención se produjo el 4 de febrero en la estación fronteriza El Amatillo, en el departamento de La Unión, durante un procedimiento de rutina ejecutado por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC). En la inspección del vehículo en el que viajaban Zúñiga y Maldonado, las autoridades localizaron a un adolescente hondureño que no portaba la documentación migratoria requerida ni contaba con la autorización de sus padres para salir de su país.
Según el informe policial y el requerimiento fiscal, esta situación motivó la detención de los dos adultos y la posterior judicialización del caso bajo la acusación de tráfico ilícito de personas.
Reserva del proceso y protección del menor
A solicitud de la Fiscalía, el proceso judicial fue declarado bajo reserva total, lo que limita la divulgación de detalles específicos sobre la investigación mientras se recopilan más elementos de prueba.
El adolescente fue entregado al Consejo Nacional de la Primera Infancia, Niñez y Adolescencia (CONAPINA), instancia que se encarga de su evaluación, protección y atención, de acuerdo con los protocolos establecidos para casos que involucran a menores.
¿Quién es el “Apóstol Santiago”?
Zúñiga, de nacionalidad hondureña y 59 años de edad, se ha hecho conocido en redes sociales y medios digitales por su estilo carismático de predicación religiosa y apariciones públicas con un lenguaje coloquial que lo han convertido en un personaje con presencia popular.
Su notoriedad mediática ha generado atención adicional al caso, provocando reacciones variopintas en redes sociales y en algunos sectores del público. Sin embargo, las autoridades judiciales de El Salvador insisten en que el proceso seguirá su curso conforme a la ley, bajo la investigación del posible tráfico ilegal de personas.
Con la detención provisional ya ordenada, Zúñiga y Maldonado permanecerán en prisión mientras avanza la fase de instrucción, un periodo clave en el que la Fiscalía recopilará y valorará las pruebas que puedan acreditar o descartar la responsabilidad penal de los imputados por este delito tipificado en la legislación salvadoreña.

