San Salvador, El Salvador – El arbitraje nacional volvió a colocarse en el centro del debate futbolístico tras la decisión de la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) de sancionar con dos partidos de suspensión al árbitro internacional Iván Barton, luego de su desempeño como juez principal en el duelo entre Águila y Alianza, correspondiente a la octava jornada del Torneo Clausura 2026.
El partido jugado en el Estadio Cuscatlán —que terminó con victoria de Alianza 3-0 sobre Águila— estuvo marcado por decisiones arbitrales que generaron fuertes reacciones entre los clubes, aficionados e incluso comentaristas deportivos. Uno de los momentos más discutidos fue la expulsión del portero aguilucho Jairo Guardado, tras una jugada en la que Barton sancionó falta y mostró tarjeta roja directa, decisión que fue motivo de polémica y debate inmediato.
Analistas y exdirectivos del fútbol nacional, como Lisandro Pohl, han criticado públicamente la actuación de Barton, señalando que decisiones como esa habrían “condicionado el desarrollo del partido”, lo que avivó aún más el debate sobre el criterio arbitral.
Decisión institucional
La Comisión de Árbitros de la FESFUT, órgano permanente responsable de evaluar el trabajo arbitral, se reunió el jueves 19 de febrero con autoridades del arbitraje salvadoreño y, tras analizar el desempeño ilustrado en el clásico capitalino, decidió aplicar la sanción de dos juegos de suspensión al árbitro.
En un comunicado oficial, la federación explicó que la medida se adoptó “con base a los criterios existentes de la Comisión de Árbitros”, aunque no detalló incidentes específicos que motivaron la sanción.
Respuesta ante las críticas y reformas anunciadas
La sanción forma parte de una respuesta institucional más amplia ante las crecientes críticas al arbitraje en El Salvador, que han sido objeto de debate público y presión mediática. La FESFUT, a través de su Comité Ejecutivo, instruyó al departamento legal, así como a la Comisión y la Dirección de Árbitros, para elaborar una propuesta de ampliación del marco reglamentario y disciplinario de la actuación arbitral, con el objetivo de fortalecer la supervisión, la transparencia y los mecanismos de regulación del trabajo arbitral nacional.
Este movimiento busca no solo responder a las actuales críticas, sino también elevar los estándares de profesionalismo y credibilidad del arbitraje salvadoreño, vital para preservar la integridad del fútbol local.
En el documento oficial, el Comité Ejecutivo reafirmó su compromiso de proveer recursos adecuados para la capacitación y evaluación continua de los árbitros, así como de mantener una vigilancia permanente del desempeño de las designaciones arbitrales en beneficio del fútbol nacional.
Un árbitro con experiencia internacional bajo lupa
El caso de Iván Barton —árbitro salvadoreño con experiencia internacional y designaciones en torneos de alto nivel— pone de relieve la necesidad de establecer marcos internos más robustos para evaluar y sancionar el desempeño arbitral, especialmente en partidos de alta intensidad o relevancia.
A medida que avanza el Clausura 2026, la FESFUT tendrá la tarea de equilibrar la exigencia de una justicia deportiva impecable con la necesidad de mantener la confianza en sus oficiales y su papel en la conducción del fútbol salvadoreño.

