LA NACION
Familia en renta (Rental Family, Japón, Estados Unidos/2025). Dirección: Hikari. Guion: Hikari, Stephen Blahut. Fotografía: Takuro Ishizaka. Música: Jónsi, Alex Somers. Edición: Alan Baumgarten, Thomas A. Krueger. Elenco: Brendan Fraser, Shannon Mahina Gorman, Akira Emoto, Sei Matobu, Shino Shinozaki, Takehiro Hira, Misato Morita, Daikichi Sugawara. Duración: 109 minutos. Calificación: apta para mayores de 13 años. Distribuidora: Disney. Nuestra opinión: buena.
El fenómeno de las familias de alquiler (denominación mucho más cercana a nuestro vocabulario que familias “en renta”) está muy lejos de ser una ficción. En Japón hay centenares de empresas que ofrecen este servicio, que brinda la posibilidad de contratar actores para que se hagan pasar por una madre, un tío abuelo o un primo lejano. Esta práctica, que suena tan curiosa por estas latitudes, es el punto de partida de Familia en renta, la nueva comedia dramática protagonizada por Brendan Fraser.
Phillip es un actor estadounidense que sobrevive como puede en Tokio, donde siete años atrás un aviso comercial le dio una fama breve, que no está dispuesto a soltar. Entre castings fallidos y frustración, el hombre desembarca en una empresa de “rental family”, donde lo invitan a desarrollar el papel de extranjero caucásico, un rol que, por necesidades del guion, parece ser bastante buscado.
Aunque al principio Phillip no quiere saber nada, por sentir que está “engañando” a gente inocente, con el correr de las asignaciones, descubre que su rol también puede ser el de ayudar emocionalmente a gente que la está pasando mal. Una mujer que necesita casarse por presión paternal; una niña sin padre, cuya madre quiere que entre a un exclusivo colegio; un anciano que fue famoso y cuya hija quiere hacerle creer que un periodista quiere escribir su historia. Todas misiones que colocan al protagonista en lugares incómodos, donde la frontera entre trabajo y vínculo genuino se vuelve cada vez más difusa.

