Agencia EFE
El sorteo de la ronda de dieciseisavos de final (‘play-offs’) de la Liga de Campeones 2025/26 deparó un nuevo duelo Benfica-Real Madrid, en el que el cuadro español tratará de tomarse la revancha de la dolorosa derrota en la última jornada de la primera fase, y un duelo francés entre el vigente campeón, el PSG, y el Mónaco.
Otra vez volverán a verse las caras benfiquistas y madridistas, que encaran esta ronda como un castigo tras dejar pasar la clara opción que tenían de entrar en el ‘top ocho’ con un nefasto encuentro que concluyó con triunfo luso por 4-2 con el histórico gol sobre la campana del meta ucraniano Anatoli Trubin que le dio el pase a esta ronda al cuadro de Jose Mourinho.
‘Mou’, muy querido por buena parte de la afición blanca, volverá al Santiago Bernabéu y se reencontrará con su ‘alumno’ Álvaro Arbeloa, al que superó claramente en el partido del pasado miércoles en un duro mazazo para las pretensiones del Real Madrid de evitar esta ronda y acceder directamente a los octavos, pero sobre todo en una vuelta a una actuación nefasta del equipo.
La ida se jugará de nuevo en La Luz el 17/18 de este mes y la vuelta en el Bernabéu el 24/25. Ahora el conjunto de Arbeloa ya no tiene red. No puede volver a fallar. En el enfrentamiento de la última jornada de la fase liguera tenía esta opción, aunque era lo que se trataba de evitar. Ahora ya es a vida o muerte.
El PSG de Luis Enrique Martínez, abocado de nuevo a esta ronda también, se encontrará con el Mónaco. De nuevo un rival francés, como el pasado año, en el que se midió al Brest, una de las revelaciones del torneo. Lo liquidó con un 0-3 en la ida y un 7-0 en el Parque de los Príncipes como paso inicial a su primer título continental.
El otro representante español en esta eliminatoria, el Atlético de Madrid, víctima en la última jornada del sorprendente Bodo Glimt noruego en el Metropolitano, se enfrentará al Brujas, que ha fundamentado su presencia gracias a sus victorias en los dos últimos partidos en el campo del Kairat Almaty y en casa ante el Marsella y que, por ejemplo, como señal de sus posibilidades, logró un vibrante empate ante el Barcelona, aunque fue en casa, en su Jan Breydel, donde su rendimiento es muy superarior a los desplazamientos.


