El fin de año está cada vez más cerca y para muchas personas esta fecha se asocia con reuniones, comidas especiales y brindis. Sin embargo, los excesos pueden pasar factura y la resaca del día siguiente afectar el inicio del nuevo año. Para evitarlo, especialistas recomiendan tres claves fundamentales basadas en moderación, alimentación e hidratación.
1. Moderación y conocer los propios límites
Si una persona adulta decide consumir alcohol, hacerlo con moderación es esencial. De acuerdo con CinfaSalud, el consumo recomendado es de hasta una copa diaria para mujeres adultas y hombres mayores de 65 años, y hasta dos copas para hombres menores de esa edad. Más allá de los números, escuchar al cuerpo y beber despacio —idealmente una copa por hora— ayuda a reducir los efectos negativos al día siguiente.
(Cabe recordar que el consumo de alcohol no es recomendable para menores de edad).
2. Comer antes y durante la celebración
Consumir alcohol con el estómago vacío aumenta el riesgo de una resaca intensa. Comer antes de beber permite que el alcohol se absorba más lentamente. Durante la noche, se recomienda priorizar alimentos con proteínas y carbohidratos, ya que ayudan a disminuir su impacto. Algunos expertos señalan que productos como leche o alimentos con grasa moderada pueden ayudar a reducir los síntomas posteriores.
3. Hidratación y elección inteligente de bebidas
Alternar cada bebida alcohólica con un vaso de agua es una de las formas más efectivas de prevenir la deshidratación. Además, bebidas claras como vodka o gin suelen provocar menos resaca que las oscuras, debido a que contienen menos congéneres. Evitar mezclar distintos tipos de alcohol y optar por bebidas de mejor calidad también puede marcar la diferencia.
¿Y si la resaca ya apareció?
Cuando el exceso ya ocurrió, una alimentación adecuada puede ayudar. MedlinePlus recomienda consumir frutas, pan integral, cereales, legumbres y alimentos con azúcares naturales y carbohidratos, ya que el alcohol reduce los niveles de energía del cuerpo. Mantenerse hidratado y descansar son claves para una recuperación progresiva.




